Oswaldo Romero M.
Sin embargo, el recurso físico básico para muchos tipos de agricultura determina el rango de uso en el cual la tierra puede ser aprovechada más económicamente en un tiempo determinado, y excepto en los ambientes controlados de invernaderos y construcciones para animales, la variabilidad natural del ambiente, hace de la agricultura una de las actividades humanas de menor predicción.
La agricultura como campo de estudio, es particularmente amplia y diversa, incluye las ciencias físicas, biológicas y sociales. Al igual que cualquier otra disciplina, ha ido logrando paulatinamente un incremento especializado y organizado. El desarrollo en los campos socio-económico, agronómico, botánico, pedológico y climatológico, ha contribuido de modo significativo a la teoría y práctica de la agricultura.
La dimensión ecológica tiene pocos años de haber sido considerada como un objeto de estudio serio. Sin embargo la creciente intensificación de la agricultura en el desarrollo y el crecimiento de la población en las áreas menos desarrolladas del mundo, particularmente en los últimos 30-40 años, enfoca la atención en las implicaciones ambientales de las demandas para el incremento de la producción de alimentos. La importancia del factor ecológico en la agricultura, ha logrado un rápido reconocimiento.
La Agroecología analiza los sistemas de producción y el estudio de la naturaleza de las interacciones recíprocas entre la agricultura o los organismos asociados a la agricultura y su hábitat físico; y para este fin el concepto de ecosistema es tan aplicable como para cualquier otra parte de la ecósfera.
El agroecosistema provee el marco conceptual dentro del cual, los efectos de la manipulación humana sobre los cultivos, la ganadería, el suelo y el clima en los procesos ecológicos básicos en los cuales pueden ser efectivamente estudiados los flujos de energía, los ciclos de los nutrientes y la eco-regulación.
El objetivo es analizar algunos de los más importantes y típicos problemas ecológicos de la agricultura, con énfasis en aquellos factores que afectan las relaciones entre los cultivos/ganadería con el ambiente y los efectos del amplio manejo y modificación del agroecosistema que ha realizado el hombre para satisfacer sus necesidades particulares. El contenido está referido a los componentes: cultivos, ganadería, clima, suelo así como los procesos de ciclo de nutrientes y flujos de energía en los agroecosistemas de los cultivos y de la ganadería.
La Agroecología considera, además, las características ecológicas inherentes o problemas asociados creados por el hombre en áreas donde el clima y/o el suelo impone severas limitaciones para el uso agrícola o donde un determinado tipo de agricultura es el dominante, como en el caso de las grandes planicies dedicadas al cultivo del arroz, la agricultura de irrigación o los modernos cultivos intensivos. Finalmente, se consideran también los impactos agrícolas y ambientales.
El agroecosistema provee el marco conceptual dentro del cual, los efectos de la manipulación humana sobre los cultivos, la ganadería, el suelo y el clima en los procesos ecológicos básicos en los cuales pueden ser efectivamente estudiados los flujos de energía, los ciclos de los nutrientes y la eco-regulación.
El objetivo es analizar algunos de los más importantes y típicos problemas ecológicos de la agricultura, con énfasis en aquellos factores que afectan las relaciones entre los cultivos/ganadería con el ambiente y los efectos del amplio manejo y modificación del agroecosistema que ha realizado el hombre para satisfacer sus necesidades particulares. El contenido está referido a los componentes: cultivos, ganadería, clima, suelo así como los procesos de ciclo de nutrientes y flujos de energía en los agroecosistemas de los cultivos y de la ganadería.
La Agroecología considera, además, las características ecológicas inherentes o problemas asociados creados por el hombre en áreas donde el clima y/o el suelo impone severas limitaciones para el uso agrícola o donde un determinado tipo de agricultura es el dominante, como en el caso de las grandes planicies dedicadas al cultivo del arroz, la agricultura de irrigación o los modernos cultivos intensivos. Finalmente, se consideran también los impactos agrícolas y ambientales.
